Aprender a aceptar y amar las propias decisiones
Me he dado cuenta que en lugar de acusarme, arrepentirme o entristeserme por lo que no me gusta de mi vida, o de mi forma de ser, debería más bien vivir agradecida por ser única. Pienso que Dios nos diseña exactamente así como somos, con muchísimo amor para cumplir un plan muy grande y único. Él sabe el impacto que nuestras experiencias de vida ejercerán sobre nuestra forma de ser, y permite ciertos acontecimientos por razones que escapan a nuestra comprensión. Leyendo sobre la vida de Steve Jobs me ha impresionado su carácter irascible, impredecible y fluctuante, que, a pesar de haberle costado muchos malos ratos, a él y a quienes le rodeaban; la incomprensión y el rechazo de otras personas, creo que no le apartó del fin para el que vino a este mundo. Desde niño, él actuó como le pareció, a pesar de que por la forma como trataba a sus padres, uno podría calificarlo de muy mal agradecido. Fue caminando su propio camino sin dejar que se lo impusieran. Mi caso fue...